Un paseo por el monte
Hacía tiempo que no andaba por el monte. Hacía tiempo que no andaba más que hasta el coche. Pues venciendo toda mi reticencia a hacerlo, por fin llegué a la montaña, puesto que ella no vendría hasta mi. S'bas abría la comitiva, y yo ocupaba uno de los últimos puestos. No recordaba que se pudiese secar tanto la lengua. Hubo un momento en el cual se me quedo pegada al paladar, y aun a riesgo de parecer masoca o algo, fue muy "estimulante" irla separando del mismo. Fue divertido practicar mi inglés con la gente que me encontraba por el camino:
-Good Morning.
-Grrrfs.
o tambien:
-Thank's
-Grrrfs.
Vale, no se me entendía mucho, pero es que con el agotamiento la falta de agua y todo no podia decir mas que Grrrfs.
Cuando llegamos a los primeros cincuenta metros de la caseta de información, antes de empezar a la cuesta que llegaba hasta la cueva de iniciar el recorrido, primera pausa; no podía cargar con más peso en la mochila, así que entre un bocata, una botella de agua y los pañuelos de papel, opté por beberme la mitad del agua, con lo que no la llevaría en la mochila, desenvolver el bocadillo, dejando en la papelera el papel de aluminio, y tirar la mitad de los pañuelos. Una vez que la noté menos pesada, segui con el recorrido. Al principio no localizaba a los demás, pero poco a poco los pude distinguir allí sentados haciendo sudokus esperándome. Creía que los habían comprado ésa mañana, pero iban por el cuarto de la quinta página. Afortunadamente desde allí si que había un campo de visión hacia atrás lo bastante amplio como para verme en mis tribulaciones anteriores. El resto de la "excursión" lo contaré en una palabra: tortura. No recuerdo haberlo pasado tan mal en mi vida. Aunque tampoco recuerdo haber dormido tanto de un tirón como esa noche.
-Good Morning.
-Grrrfs.
o tambien:
-Thank's
-Grrrfs.
Vale, no se me entendía mucho, pero es que con el agotamiento la falta de agua y todo no podia decir mas que Grrrfs.
Cuando llegamos a los primeros cincuenta metros de la caseta de información, antes de empezar a la cuesta que llegaba hasta la cueva de iniciar el recorrido, primera pausa; no podía cargar con más peso en la mochila, así que entre un bocata, una botella de agua y los pañuelos de papel, opté por beberme la mitad del agua, con lo que no la llevaría en la mochila, desenvolver el bocadillo, dejando en la papelera el papel de aluminio, y tirar la mitad de los pañuelos. Una vez que la noté menos pesada, segui con el recorrido. Al principio no localizaba a los demás, pero poco a poco los pude distinguir allí sentados haciendo sudokus esperándome. Creía que los habían comprado ésa mañana, pero iban por el cuarto de la quinta página. Afortunadamente desde allí si que había un campo de visión hacia atrás lo bastante amplio como para verme en mis tribulaciones anteriores. El resto de la "excursión" lo contaré en una palabra: tortura. No recuerdo haberlo pasado tan mal en mi vida. Aunque tampoco recuerdo haber dormido tanto de un tirón como esa noche.

3 Comments:
jijiji poc a pocademas las fotos chulas chulass, y lo bien q te sientes despues?
Hombre, se hará lo que se pueda, poco a poco, un poco de paciencia que es mi primer blog...jijiji
Je, je, si es que a quién se le ocurre irse a trotar por el monte.
Afortunadamente mi religión no me permite hacer ejercicio ni practicar sexo durante este mes.
Ni tampoco dibujar a mi deidad.
¿Qué dices? ¿Integrista musulqué?
Nada de eso, lo del sexo es por la falta de partenaire, lo del ejercicio es porque soy muy adepto a la pereza, y lo de la deidad, por mi mala maña con el lapiz y que no sabría cómo dibujar algo que no existe.
Mi consejo: la próxima vez elige un destino turístico de esos de playa con tumbonas y bebidas con sombrillas. :)
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